El jerarca destacó la intención de las autoridades departamentales y nacionales de estudiar y prever el desarrollo de las zonas rurales vinculadas al turismo, de manera de no afectar esa “complementariedad”.
Para ello hay una ley de ordenamiento territorial que le da determinada categorización a los suelos, añadió. “Cuando se trata de algún emprendimiento fuera de lo que es un carácter productivo requiere todo un proceso de consultas, de análisis, tanto a nivel del gobierno departamental como nacional”.
En este sentido, Díaz cuestionó que los promotores de este emprendimiento no hayan acudido a realizar las gestiones correspondientes ante la Oficina de Planeamiento y Desarrollo Urbano.
“Nos llamó a todos la atención la noticia que salió de este emprendimiento de 300 hectáreas en el medio rural. Cuando en realidad no ha habido ninguna consulta a nivel de la Intendencia Departamental de Maldonado. Por lo tanto, allí una primera preocupación es cómo se estaba promoviendo un emprendimiento de estas características sin haber consultado su propia viabilidad. O sin haber consultado el lugar de donde se estaba promoviendo”, indicó.
Esto, para Díaz, supone una “debilidad” del proyecto que afecta “también la imagen de seriedad, de responsabilidad, de crecimiento económico, de desarrollo de las inversiones; en la medida que salen noticias que no tienen un sustento real”.
En base a esta exigencia, el jerarca insistió en que la gestión inicial debe darse siempre ante el gobierno departamental. “Que es el primer paso para ver en el marco de las normativas vigentes cómo se enmarcan los proyectos de inversión”, enfatizó.
No obstante, Díaz remarcó el interés de la Intendencia en el desarrollo de este tipo de emprendimientos. “La instalación de parques temáticos en el departamento nos permite definir una estrategia de todo el año. Pero debemos estudiar con seriedad el área a instalarse. Porque no pueden afectar el desarrollo que tiene o tendrá a futuro el departamento”, profundizó.