Le tipificó un delito de hurto agravado en grado de tentativa en régimen de reiteración real con un delito de amenazas y le impuso una pena de siete meses de prisión, que cumplirá en un régimen de libertad vigilada.
Entre otras cosas, en ese lapso no podrá acercarse a las víctimas y deberá someterse a un tratamiento por su adicción a las drogas.