Al percatarse de las llamas y el humo, los guardias ingresaron a rescatarlo y apagar el fuego y uno de ellos resultó con quemaduras en las manos.
El paciente fue llevado a la enfermería de la cárcel, una unidad de emergencia móvil también lo atendió en el lugar y posteriormente lo trasladó para seguir recibiendo atención externa.
Sin embargo, por la entidad de las quemaduras, este lunes el recluso falleció en el Centro Nacional del Quemado, en Montevideo.
La investigación realizada ratificó que se trató de una auto-eliminación y que no intervinieron otros reclusos en el hecho.