El iracundo hijo decidió entonces cortar la agresión y marcharse de la casa. Se llevó la bicicleta y dos teléfonos celulares. Pero no se alejó mucho del lugar.
Cuando la madre pudo recuperarse emocionalmente de la agresión que acababa de sufrir de su propio hijo, tomó los documentos y se emprendió camino a la Seccional 2ª de policía para radicar una denuncia.
El hijo mayor intuyó que eso iba a pasar y quedó en las cercanías cuidando los movimientos de su casa. Cuando vio salir a su madre le interceptó el camino. Empezó a pedirle dinero y a preguntarle a dónde iba. La mujer le dijo que iba a denunciarlo, en un intento de atemorizarlo y hacerle cejar en su intento de agresión.
El hijo empuñó un tenedor y con él comenzó a agredir a su madre, al tiempo que le exigía que le diera dinero. Cuando advirtió que no se lo iban a dar, terminó con la agresión y se marchó del lugar.
La mujer llegó a la comisaría y radicó la denuncia. Con los datos, los policías salieron a buscar al hijo agresor. Le encontraron en un bar frente al hospital de San Carlos. Fue detenido, y llevado a la comisaría. Espera turno en la sede del juzgado en lo Penal para que sus actos sean juzgados.