El incidente sucedió en la mañana del viernes, cuando fue solicitada la presencia de la policía en calles Sarandí y Treinta y Tres ya que en el lugar había una riña.
Al arribar los efectivos fueron informados de que el ahora imputado se había presentado en el lugar agrediendo físicamente a uno de los denunciantes, provocando daños en el mobiliario, amenazando a ambos con un abridor de cartas que se encontraba sobre el escritorio y que a posterior sustrajo, guardándolo en su bolsillo.
Una vez que el sujeto fue detenido por los policías actuantes se realizaron los tramites de rigor y tras comparecer en la sede judicial fue dispuesta la suspensión condicional del proceso imponiéndole como medidas la obligación de residir en domicilio específico, presentarse semanalmente en la seccional de su jurisdicción y prohibición de acercamiento o comunicación con las otras partes y sus respectivos domicilios, todo por un plazo de 90 días.