Más adelante, más tranquilo, contó que los automovilistas detenían sus marchas y recibían los gritos desde abajo que llamaran ambulancias que había varios heridos.
Mucha gente bajó el barranco para ayudar y sacar a los heridos del interior del destrozado bus.
Destacó que era muchísima la gente que prestó colaboración en el peor momento.
Los pasajeros salían por una escotilla que se abrió en el techo del pesado rodado y otros escapaban con la ayuda de la gente tras romper los vidrios e incluso se destrozó la luneta trasera.
El empresario dijo que fue un momento de gran confusión y se mostró conmovido por lo vivido, tras lo cual siguió rumbo a la capital del país.