Jason Bernard Kennison, de 40 años, falleció luego de sufrir una indisposición durante la subida.
“Después de hollar la cumbre, el alpinista quedó "inconsciente" y fue trasladado a la zona conocida como el Balcón, un poco más abajo de la cima del Everest. Como las botellas de oxígeno se estaban acabando, decidimos bajar al Campo 4 con la intención de volver a subir con botellas y rescatarlo", informó el medio de prensa.
La temporada de ascensos al monte comienza en primavera donde pierden la vida unos cinco alpinistas cada año. En el año 2019 la cifra subió a 11.
Foto: Infobae