Sus compañeros relataron que cerca de las diez de la mañana del domingo el hombre, al que definieron como baqueano, se alejó con intenciones de capturar las primeras presas de cacería.
Sin embargo, las horas pasaron y comenzó la preocupación ya que no había señales y el hombre no había llevado celular.
Llegó la noche y a pesar de que se hicieron algunas búsquedas en la zona por sus compañeros no se encontraron rastros que pudieran dar con el paradero del octogenario.
Finalmente, sobre las diez de la mañana de este lunes, la policía recibió el aviso de que un peón rural lo había encontrado luego de varias horas a la deriva y a campo traviesa.
Si bien presentaba algunas picaduras y raspones, según se indicó a FM GENTE, su estado general era bueno y ya se había reunido con su familia.
Según explicó el protagonista se desorientó luego de alejarse del campamento y en determinado momento comenzó a caminar, convencido que estaba regresando a la zona de Paso del Tigre aunque, en realidad, estaba cada vez más lejos.