Fuentes del caso indicaron a FM Gente que, por diversas vías –mayormente a través de la red social Facebook- pudieron detectar la participación de decenas de adolescentes en estos hechos.
A modo de ejemplo, relataron que algunos adolescentes ofrecían dinero para comprar tarjetas a
terceros que se encargaran de realizar las llamadas con amenazas desde diferentes celulares, mientras otros lamentaban no poder realizar la tarea por haberse quedado sin saldo.
El adolescente de 18 años procesado ayer sin prisión –que deberá cumplir 30 días de arresto domiciliario- había realizado la llamada el 4 de setiembre al 911, advirtiendo sobre un artefacto explosivo en el liceo departamental. Lo hizo desde un teléfono de la plaza San Fernando.
Se estima que, sin contar los costos de movilizar efectivos de Bomberos y Policía para cada falsa alarma, la interrupción de clases costó a Secundaria aproximadamente 200.000 pesos por horas docentes y de funcionarios no trabajadas.
La investigación policial continúa.