Como se recordará una mujer de 84 años se encontró con un descuento de $ 1.318 pesos durante dos años, luego de aceptar recibir una “canasta” a fines de diciembre pasado.
Podría tratarse de la misma persona que ofertó los servicios, mientras que los pasivos sostienen que se le dijo que no significaría una quita de sus retribuciones.
Autoridades del BPS han sido notificadas de los hechos.
Este tipo de situaciones se suman a los engaños por redes sociales con productos que no se entregan; llamadas por teléfono de presuntos familiares en apuros; supuestos amigos que llegan del exterior y tienen que levantar valijas e infracciones constatadas por reparticiones gubernamentales; se agregan modalidades ya usadas como invocar organismos públicos a cambio de una firma y conocimiento de la cédula de identidad de la persona.