González señaló este jueves 13 a la Página Central de la Revista de FM GENTE que lo que motivó su intervención fue el planteo de los vecinos. "A mí me preocupó sobre todo el reclamo de la gente y me gustaría que se llegue a buen puerto con este tema", expresó.
El senador recordó que la aerosilla es una instalación emblemática de Piriápolis y que el local de Playa Hermosa se levantó con el esfuerzo de la gente de la zona, por lo que entiende que corresponde ser sensible. "Yo aspiro a que entre la Junta Departamental, los vecinos y la Intendencia se llegue a lo mejor", indicó.
"Hay algunos informes técnicos, según lo que me han informado, que dicen, bueno, esto hay que demolerlo porque se cae, y otros que dicen que no, que se puede refaccionar sin problema, igual que lo de las sillas", afirmó.
En ese sentido, planteó conviene "bajar un cambio en política" y sentarse a escuchar a las organizaciones vinculadas al tema. "Yo soy senador pero no soy todólogo, no puedo saber de todo, y tengo que aprender mucho de la gente", mencionó.
González explicó que el Senado le aprobó por mayoría un proyecto sobre el derecho a la ciudad, en el que plantea justamente que las instituciones no son infalibles. "La institucionalidad política no siempre tiene razón. No somos personas infalibles", afirmó.
El legislador informó que pidió que sus palabras fueran remitidas a la Intendencia de Maldonado y adelantó que espera reunirse este sábado 15 con algunos vecinos. Aclaró que no busca protagonismo, sino "juntar las partes para que haya arreglo en cuestiones que entiendo no están tan polarizadas".
Consultado sobre el destino del edificio, admitió que hace tiempo estaba abandonado y sin actividad, y agregó que si la movilización sirve para reflotar actividades sociales en la zona, bienvenido sea. También dijo que no se opone a las transformaciones: "Si yo no aceptara cambios no sería socialista", expresó.