Dijo que la doméstica siempre ve vulnerados sus derechos.
Agregó que es un sector en donde se paga poco y no se abonan horas extras.
En Maldonado hay unas 100 afiliadas.
Pidió animarse a asesorarse y afiliarse, además de reclamar. Sostuvo que hay domésticas que trabajan prácticamente en una situación de esclavitud.
Esto se da más que nada con personas que los patrones traen del exterior, pero también hay domésticas peruanas y colombianas que desconocen sus derechos.
Anunció la instrumentación de cursos de capacitación, como el uso de Internet para que las afiliadas conozcan sus derechos. Son gratuitos y comienzan en octubre.
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