La pena se cumplirá bajo un régimen de libertad vigilada intensiva, que incluye la obligación de mantenerse en su domicilio durante ocho horas seguidas y la prohibición de comunicación y de acercamiento a la víctima. También tendrá que usar una tobillera electrónica, para ser controlado.
El hecho comenzó a ser investigado este miércoles, tras la información aportada a la UEVGD por la directora de la escuela a la que concurre el niño.