Destacó que nada hace prever que esta temporada tenga perspectivas alentadoras, como se vaticinó desde el propio Ministerio de Turismo para otras anteriores, “que tampoco lo fueron”.
El ex subsecretario de Turismo afirmó que “siempre se puede y se debe hacer algo”, porque “no se puede bajar los brazos”. Expresó que “se deben adecuar valores”, pero también tiene que haber rentabilidad para los agentes de la zona, los comerciantes y los propietarios de las propiedades que se ofrecen en alquiler.
“La receta más lógica es ajustar los valores al máximo” y “evitar los abusos”, por el efecto que tiene en Argentina cualquier versión sobre precios desajustados de la realidad, afirmó. “Tenemos que ser muy cuidadosos y cautos en ir quedando las distintas etapas, con las limitaciones que tiene un destino turístico dependiente casi exclusivamente de un solo mercado, añadió.
De todas maneras, insistió en que “hay cosas para hacer dentro de nuestra área de acción”.