Para el dirigente, este hecho es consecuencia, entre otras cosas, del tipo de cambio y la “alta presión tributaria” que tiene el sector. Otro factor de incidencia, según consideró, son los adelantos a la Dirección General Impositiva (DGI). “A cada empresario que cierra algún día en invierno la DGI lo toma como si fuera una empresa golondrina a pesar de que, en muchos casos, lleve años de instalada”, añadió.
Otros temas planteados por la gremial, fueron la actualización de la ley nacional de Turismo, el cambio de horario (que el sector rechaza) y la separación del Ministerio de Deporte de la cartera de Turismo.