De acuerdo con los testimonios, la mujer lanzó guiso, jugos, sopa, destornilladores y hasta el recipiente donde se depositan las agujas usadas. “Es horrible tener que aguantar estas cosas. La gente se cree que la culpa siempre la tiene enfermería, y somos las que tenemos que dar la cara”, expresó una trabajadora.
La Policía informó a FM GENTE que el hecho involucró a una persona con antecedentes psiquiátricos que se negó a tomar la medicación. Un móvil acudió al lugar, le administró el tratamiento correspondiente y se retiró “sin más novedad”, según indicaron.
Los funcionarios manifestaron su preocupación por la reiteración de episodios de este tipo.