El objetivo es incentivar el acceso al trabajo de personas de entre 15 y 24 años, que no cuenten con experiencia laboral previa.
Las empresas del área turística podrán contratar a jóvenes por un período mínimo de tres meses y recibir un subsidio para pagar hasta 25 % del salario, que ronda los 16.000 pesos por mes. Esta política se basa en el decreto aprobado en 2016, que reglamenta la ley de empleo juvenil durante la temporada de verano.
La participación en la actividad es abierta.