Los robos tenían un denominador común: el ladrón, entre varias mercaderías, siempre se llevaba al menos un perfume.
El individuo fue detenido e identificado como M.N.L.P., de 22 años de edad, carente de antecedentes penales. Fue indagado y puesto a disposición de la sede Penal de San Carlos.
La juez a cargo se pronunció en las últimas horas disponiendo el procesamiento de M.N.L.P. bajo la acusación de haber incurrido en la autoría de tres hurtos agravados, los tres por destreza, cosas expuestas al público por necesidad y costumbre, y uno a su vez por pluriparticipación, todos en régimen de reiteración real.
La magistrado, atendiendo la condición de primario del acusado, no lo envió a prisión pero ordenó, como medida sustitutiva, la obligación de presentarse una vez a la semana en la comisaría de su barrio donde deberá quedar detenido dos horas cada vez, en los próximos 90 días.
También le aplicó una orden de mantenerse alejado de los lugares donde cometió los robos.