La idea es poner un tanque y una bomba en el predio de la nueva comisaría, desde donde habrá una buena presión para abastecer a la creciente población. “Luego se le canjeará el servicio de agua potable (al Ministerio del Interior) a cambio de que ellos cuiden las instalaciones”, acotó Alcorta.
Estimó que la obra estará lista para fin de año o, a más tardar, para el inicio del próximo año lectivo.
(producción: Daniela de León, corresponsal)