Se informó que, en change.org, la plataforma pública internacional de peticiones, se lanzó de inmediato la campaña denominada "No a los 60 pisos en San Rafael", que en un día había superado las 6.000 firmas de apoyo.
Arana dijo que esta propuesta, además de la importante inversión que significa, involucra a Rafael Viñoly, a quien definió como “uno de los arquitectos más talentosos a niel nacional y sudamericano” y reconocido “a nivel internacional”. Manifestó que este profesional, que se formó en Buenos Aires, y al que conoce desde los años 70, tiene importante sobras realizadas Maldonado, en Montevideo y en otros países.
"Se trata de un gran arquitecto, al que conozco de toda la vida y que es responsable del soberbio Aeropuerto de Carrasco y de muchas obras internacionales que ganó en concursos. Viñoly ganó por concurso en 1987 la obra fenomenal del International Forum de Tokio, una de las más importantes que se han construido en la segunda mitad del siglo XX", recordó.
Consideró que esta propuesta “ha impactado por la altura de uno de sus volúmenes”, en referencia a la torre de 67 pisos, cercana a los 300 metros. “Pero no está entre medianeras. A veces algunos de los edificios aparecen como apretados, en el propio balneario de Punta del Este… Esto tiene un predio de dos hectáreas y media. Por favor… Todo esto tiene que incidir en cualquier consideración mínimamente serena”, destacó.
Consultado sobre lo que hubiera hecho si actuando como intendente hubiera recibido una propuesta similar, respondió que “lo primero que hubiera hecho sería reunir el gabinete… Siempre hay que discutir todo, y más si es complejo, en equipo”.
Agregó que el debate ya empezó. “Y está sorprendentemente activo, y con elevadas temperaturas… A lo mejor viene a atemperar el invierno que se nos viene”, comentó, risueño.
“Todavía no me animo a juzgarla plenamente”, ya que recién vio el proyecto en una escala de 1 a 750 y le ha pedido a Viñoly una ampliación de información. “por lo que he visto hasta ahora, está interrelacionando la localización de comedores, estares, piscinas, teatros… Esto es un complejo, una micro-ciudad dentro de otra ciudad mayor”. Destacó que hay una especie “de escalonamiento, que termina en esa gran altura. Y al mismo tiempo, respeta el edificio original”.