“Acá en Maldonado se sintió notablemente porque hubo ocho escalas trabajables nada más de las 38 que había. Las trabajables fueron con los cruceros de gran porte como los brasileros, los demás cancelaron, algunos por mal tiempo. Además venía un público muy exclusivo con menos de 1.000 pasajeros y los compañeros prácticamente no podían trabajar”, señaló el presidente de la UTTU, Álvaro Gugliotta, durante el XI Encuentro Regional de Cruceros en Punta del Este.
Gugliotta atribuyó la disminución de la llegada de cruceros al alto costo de la región. “Hay otros lugares mucho más atractivos como Asia, Australia, Barcelona y Dubái que sale casi el mismo precio que estar en Montevideo”, señaló.
El dirigente dijo a FM GENTE que las autoridades deberán trabajar en conjunto para paliar esta situación. Uno de los puntos clave es la Hidrovía Paraguay-Paraná, cuyo corredor fluvial con salida obligatoria hacia el Océano Atlántico es mayormente de Argentina. “Hay que hablar con Argentina para bajar los costos y que puedan seguir viniendo los cruceros para acá. En temporadas anteriores se trabajó muy bien y se tiene que volver a eso.
La forma es dando oportunidades y mayor oferta. Esto es un negocio, si vos no le das las herramientas a las empresas de cruceros para que ellos trabajen y que les sea rentable, te van a cambiar el destino”, sentenció.
Gugliotta señaló que la temporada de cruceros es vital para el sector de transportistas turísticos - que en Maldonado son unas 40 empresas aproximadamente - y este invierno “fue muy complicado”. “La única esperanza que tenemos, la luz al final del túnel es esta temporada de cruceros”.
Además, el dirigente dijo que la renovación de unidades y el pago de leasing son un desafío para los transportistas debido a la baja demanda y la alta carga del Estado. “El Estado es nuestro principal socio y no aporta nada, solo nos cobra”, reclamó.