Ramos, que renunció a su cargo de subdirector de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto y terminó integrándose al PI, dijo que durante el gobierno de José Mujica comenzó a sentirse “desplazado de la toma de decisiones políticas” y a observar que “la reforma del Estado no avanzaba y no era más que discurso”.
A esto sumó las “contradicciones” de una fuerza política donde confluyen progresistas y radicales., que reclaman “un giro a la izquierda”. “Dentro del PI hay menos corsé ideológico, porque es una izquierda moderada de corte socialdemócrata, que es donde me siento más cómodo ideológicamente”.
De Maldonado, destacó el esfuerzo de sus dirigentes y militantes para continuar posicionando al PI y mantener una buena votación. Recordó que es uno de los departamentos con mejor votación del partido a nivel nacional, por lo cual “hay referentes locales sólidos y esto va a crecer, incluso puede dar una sorpresa electoral”.