La casa se encuentra totalmente abandonada, y según los vecinos, es refugio ideal para desconocidos que además de destrozar el inmueble, lo usan por ejemplo para el consumo de estupefacientes en horas de la noche, o para protegerse del frío y las lluvias.
La casa tiene sus aberturas abiertas y muy deterioradas, pero además ya carece de una serie de elementos que han sido rotos o robados. En sus paredes, hay signos inequívocos de que incluso se ha encendido fuego en su interior.
Los vecinos dicen no saber quien o quienes son los propietarios de la finca, pero alertan a las autoridades de que allí entra y sale mucha gente y que han verificado permanentes consumos de droga. Mucho tiempo atrás, allí funcionaron las oficinas del ministerio de Trabajo y Seguridad Social hasta que se trasladaron al actual emplazamiento, y si bien se presume que podría ser una propiedad del Estado, todo indica que es privada.
Redactado: R.A.