La emergencia sanitaria provocó el enlentecimiento de los trámites relativos a los permisos únicos de conducir, lo cual determinó la necesidad de prorrogar los vencimientos sin que se generaran pérdidas de garantías para el sistema de seguridad vial y alteraciones en las actividades sociales y laborales de los ciudadanos.
Habiéndose iniciado el retorno a las tareas del personal de las intendencias en el marco de la Nueva Normalidad, se adoptó un criterio unificado con idénticas formalidades para todos.