Hasta el momento, el Sistema Nacional Integrado de Salud registra 6 casos de adolescentes derivados a centros de salud por haberse visto afectados por jugar al juego, en tanto el Ministerio del Interior registra, al momento, 15 denuncias de invitaciones a participar vía mensaje de texto, Facebook o
Whatsapp, que representan unos 400 miembros de grupos en esas redes.
Para la atención de consultas, se puso a disposición la Línea Azul de INAU (08005050) y se solicita que, en caso de detectar situaciones relacionadas al juego, es importante realizar la denuncia en cualquier Unidad Policial o en la Sección de Delitos Tecnológicos (Maldonado 1109, teléfonos 1524625/1524627).
Paralelamente, el Ministerio de Salud Pública envió la actualización del Protocolo de atención y seguimiento a las personas con intento de autoeliminación a todos los prestadores de salud y recomendaciones específicas para actuar ante este tipo de casos.
Asimismo, el Plan Ceibal está instrumentando los mecanismos técnicos a su disposición para bloquear el acceso en la Red Ceibal a toda aplicación o información relacionada.
Datos
Esta actividad consiste en la realización, por parte de los participantes, de una serie de retos que pueden implicar: automutilaciones, evitar todo contacto social, visitar o recorrer lugares que presenten riesgos (vías del tren, alturas), entre otros.
A través de diversas redes sociales se captan a los participantes, que reciben instrucciones y deben enviar evidencias (video y/o fotografías) de que los retos fueron cumplidos.
Los participantes en su gran mayoría son adolescentes.
Recomendaciones para los jóvenes:
● En caso de ser contactados por cualquier red social, dar aviso a los adultos referentes
inmediatamente, quienes deberán realizar la denuncia correspondiente.
● No interactuar o brindar información personal a nuevos contactos con quienes no tengan un vínculo real.
● En caso de conocer a otro joven que esté participando o haya sido contactado, dialogar con él o ella para que lo converse con sus adultos referentes.
Recomendaciones para los padres y adultos responsables:
● Estar atentos a alteraciones de conducta, cambios en los vínculos habituales y círculos de amistades, alteraciones del sueño, consumo de sustancias, etcétera.
● Conversar con los jóvenes sobre esta temática, buscando generar un ambiente de confianza y soporte emocional.