Silva precisó que el compromiso de docentes y funcionarios se transmite también en el estricto cumplimiento de los protocolos. Esas acciones permitieron que existiera confianza y que se ratificara que un centro educativo es un lugar donde el estudiante está cuidado.
En otro orden, señaló que hay entre 10 y 15 % de estudiantes con algunas dificultades de continuidad. En tal sentido, dijo, se establecerán sistemas de tutorías con profesionales comprometidos, como profesores, adscriptos, educadores y orientadores pedagógicos, que cumplen una importante función en la educación media. Agregó que los acompañamientos ya existen y se acentuarán en los próximos meses con estrategias diversificadas para atender las situaciones de cada estudiante.
La meta es generar aprendizajes y competencias en los estudiantes, que les permitan insertarse con éxito en la vida en sociedad, además de atender y entender su desarrollo integral. Expresó que se trabaja en la transformación de los planes y los programas, es decir, qué se enseña, para qué y cómo, lo que resulta fundamental para la priorización.
“No hay que responsabilizar a la pandemia de los problemas que el sistema educativo tiene en forma estructural en referencia al fracaso educativo por desvinculación o por repetición. A eso venimos, a tratar de cambiarlo. Estamos en una situación de pandemia con medidas excepcionales que se reiterarán en 2021, pero el objetivo es cambiar de verdad”; aseguró Silva.
La semana próxima retomarán la presencialidad otros 169.000 estudiantes de instituciones públicas y privadas. Se trata de los segundos y terceros años del ciclo básico y y los de quinto de bachillerato diversificado.