Destacó que hubo “opacidad” en torno a esta obra. “No hubo aviso ni diálogo… Creo que la obra se inició sin los permisos adecuados, siquiera. Pero lo más inédito es que se descubrió que había algunas personas que lo sabían… Nos enteramos que alguien donó a la UTE un espacio para hacer una usina gigantesca”, añadió.
“Nos gustaría saber por qué se instala tres kilómetros tierra adentro, con la red que se interconecta. Estamos realmente avasallados. Y preocupados”, sostuvo.
Árida dijo, además, que la obra supera los 10 millones de dólares. “Y nos parece que, en este momento que nos toca vivir, tanto la UTE como el Ministerio de Industria, el de Turismo, el intendente y el alcalde deberían pensar… ¿Es el momento de gastar esa cifra en una usina totalmente sobredimensionada? Eso es lo que no se entiende”.
“Estamos enojados por no entender. Hay muchas zonas opacas en todo esto. Hubo un gran apuro por iniciar la obra, coincidentemente antes del cambio del gobierno… Con gente trabajando, una gran cantidad de contenedores llegando. Hay una gran falta de transparencia, que es desconcertante. Nunca vi algo así y en momentos tan difíciles”, afirmó.