Ambos fueron derivados a la dependencia policial y posteriormente Jonathan Nahuel Gómez Rodríguez fue condenado como autor penalmente responsable de un delito de hurto especialmente agravado, a la pena de 13 meses de prisión. La misma fue sustituida por un régimen de libertad a prueba por igual plazo con el deber de asumir determinadas obligaciones.
Por su parte, el adolescente fue condenado como responsable de una infracción grave a la Ley Penal calificada como un delito de hurto especialmente agravado y se le impuso una medida socioeducativa no privativa de su libertad, por un plazo de ocho meses.