En esa oportunidad, la propietaria del negocio, una peluquería, denunció la falta de varios elementos de trabajo, entre ellos tijeras, máquinas de cortar cabello, cepillos, tintas, seis perfumes, dos planchas para el cabello, un parlante, pestañas, un secador, ropa y 15.000 pesos en efectivo.
Este domingo por la mañana, el comercio volvió a ser robado. En esta ocasión, los delincuentes se llevaron materiales del lugar.
En ambos casos trabajó personal policial.