Su director advirtió que Uruguay tiene uno de los índices de suicidios más altos de la región, con más de 20 cada 100.000 habitantes.
El pasado viernes 29, el Sanatorio SEMM Mautone presentó su primer reporte de sostenibilidad, el cual, según su director, Gustavo Rodríguez, “transparenta toda la actividad del sanatorio”.
Se trata de un material de más de 80 páginas que, más allá de la transparencia, busca mostrar la forma de gestión de la institución y “cómo la sostenibilidad atraviesa de manera transversal todo su funcionamiento”, explicó Rodríguez a FM GENTE.
El director aclaró que el sanatorio no entiende la sostenibilidad únicamente desde lo ambiental. “Es muy común vincularlo al uso eficiente del agua, al uso eficiente de la energía, y cómo administramos hoy esos recursos para tenerlos disponibles dentro de 10, 20, 30, 50 años”, señaló.
“Entendemos a la sostenibilidad no solo como aspectos ambientales, sino también como la necesaria resiliencia que deben tener las organizaciones a la hora de enfrentar los nuevos desafíos”, agregó.
Rodríguez sostuvo que las instituciones de salud deben dejar atrás un modelo “puramente asistencialista”. Mencionó que administrar bien los recursos económicos y cumplir las normativas sigue siendo imprescindible, pero ya no alcanza. “Las crisis sanitarias que hemos tenido, esta incorporación de tecnología en forma creciente, todo lo que es la inteligencia artificial, el envejecimiento de la población, generan una serie de desafíos que obligan a que las instituciones gestionen de una manera sostenible, tratando de ser lo más eficientes, lo más humanas y lo más sostenibles posible”, expresó.
Consultado por la salud mental, Rodríguez afirmó que el sanatorio cuenta con un departamento “muy fuerte”, liderado por una psicóloga, que atiende tanto a los afiliados como a los propios trabajadores. “Ser una institución sostenible pasa también por el cuidado de los trabajadores”, indicó.
En ese marco, advirtió que Uruguay tiene uno de los índices de suicidios más altos de Latinoamérica. “Estamos con un poquito más de 20 suicidios por cada 100.000 habitantes, lo que nos pone a la cabeza de los peores rankings de la región”, señaló.