Realizada la denuncia y en el proceso de la investigación, los datos arrojados por el sistema de cámaras de seguridad permitieron identificar al autor del robo por lo que se emitió una requisitoria judicial.
Veinticuatro horas más tarde, el individuo se presentó ante la seccional policial y se responsabilizó por el hurto.
Sometido a la justicia, el magistrado penal de 11º turno dictó sentencia condenándolo por la comisión de un delito de hurto especialmente agravado a la pena de ocho meses de prisión.
La pena se cumplirá con cuatro meses de arresto domiciliario total y cuatro meses bajo régimen de libertad vigilada con las condiciones de residir en domicilio específico, presentarse una vez por semana en la seccional de su jurisdicción y estar sometido a la vigilancia de la OSLA.