"Sigue complicado" señaló Posse.
Las estimaciones apuntan a que unos doscientos productores son los que tiene Maldonado, en su mayoría pequeños y medianos.
La actual situación plantea que también los productores deberán plantearse en el futuro una mejor gestión de las aguadas incorporando bebederos y evitando que los animales ingresen a las aguadas y las contaminen.
En el caso de Maldonado el acopio es clave porque las perforaciones no siempre logran la suficiente cantidad de agua.
El tema de represar el agua de lluvia en Uruguay vuelve a tomar importancia a la luz del comportamiento del tiempo.