Afirmaron que los efectivos deben priorizar su propia seguridad en cada procedimiento, reclamaron mayor respaldo político, judicial y legislativo, y sostuvieron que cuando un policía es atacado también se está atentando contra el Estado.
La Unión de Policías de Maldonado (Unipolma) profundizó los conceptos expresados en el comunicado emitido tras los recientes ataques armados contra efectivos policiales en Montevideo y aseguró que el principal mensaje está dirigido a quienes diariamente salen a patrullar las calles.
En diálogo con La Contratapa de la Revista de FM GENTE, el secretario del sindicato, Waldemir Graña, sostuvo que el funcionario policial debe priorizar su propia integridad al enfrentar cualquier procedimiento.
“El policía también piensa: no gano más por actuar o no actuar. Yo tengo una familia, yo tengo que volver a mi casa; mi tarea principal es volver vivo”, expresó.
Graña explicó que esa realidad influye directamente en el trabajo cotidiano de los efectivos y señaló que el respaldo institucional resulta fundamental para que puedan actuar con seguridad.
“No podemos tener funcionarios policiales trabajando en esas condiciones porque eso genera que el policía muchas veces tenga ese temor de si actuar o no actuar”, afirmó.
El dirigente indicó que el mensaje del sindicato no solo está dirigido al sistema político y a las autoridades, sino también a los propios policías.
“Todo procedimiento debe encararse pensando que puede terminar mal. Si termina bien, mejor. Pero el policía primero se debe cuidar él. Primero él, segundo él y tercero él”, manifestó.
Según explicó, si un efectivo considera que una situación representa un riesgo, debe adoptar todas las medidas preventivas necesarias.
“Antes de tener un policía herido o un policía muerto, preferimos que los funcionarios policiales tomen esos recaudos”, sostuvo.
Durante la entrevista, Graña también defendió uno de los conceptos centrales del comunicado emitido por Unipolma.
“Un policía es parte del Estado, porque es el Estado el que lo inviste de autoridad. Cuando se lastima o se hiere a un funcionario policial en ejercicio de sus funciones, se está hiriendo al propio Estado”, afirmó.
En cuanto al accionar policial frente a la delincuencia, sostuvo que la Policía debe mantener una capacidad de respuesta superior.
“La fuerza del policía nunca puede ser igual a la del delincuente; tiene que ser superior. Si pudiera ser el doble, mejor”, expresó.
El dirigente argumentó que una diferencia clara de capacidad entre la Policía y quien delinque actúa como elemento disuasorio.
“Una fuerza igualitaria invita a combatir. Si el delincuente sabe que la Policía tiene una fuerza superior, ya se achica”, agregó.
Graña también cuestionó el respaldo jurídico con el que, a su entender, cuentan actualmente los funcionarios policiales.
“En Uruguay todavía tenemos la concepción de que el policía tiene que identificarse, dar la voz de alto y usar el arma como último recurso. Después quienes juzgan ese accionar son personas sentadas en un escritorio, mientras el policía tuvo milésimas de segundo para decidir”, señaló.
Por su parte, el presidente de Unipolma, Robert Da Luz, aseguró que los recientes hechos ocurridos en Montevideo deben servir de advertencia para todos los efectivos.
“Cada vez que un funcionario concurre a un llamado del 911 tiene que ir preparado porque nunca sabe cómo lo van a recibir”, afirmó.
Consultados sobre las imágenes difundidas de uno de los atacantes manipulando un arma con aparente conocimiento técnico, Graña explicó que esa forma de portar el arma permite presumir que quien la utiliza posee formación.
“Cuando vemos a un delincuente manipulando un arma de esa forma, permite presumir que tiene conocimientos sobre el uso de armas”, indicó.