Además, se estableció un protocolo para profundizar el diálogo entre las partes con el objetivo de evitar futuros incidentes y mejorar la seguridad en la terminal de Punta del Este.
Por otra parte, se expresó “el más absoluto rechazo a la violencia como mecanismo de solución de situaciones que pueden resultar de la operativa de las terminales, como en cualquier lugar de trabajo”, según un comunicado.
Remedios dijo que la reunión fue propiciada “porque entendimos que los problemas que se generan en la terminal de Punta del Este no pueden seguir resolviéndose por la vía de la violencia”.
“la reunión resultó bastante fructífera. Ambas partes estuvimos de acuerdo que las situaciones no se pueden resolver de esta manera. Ambas parte repudiamos los hechos de violencia y establecimos un protocolo de comunicación para mejorar la seguridad en todos sus aspectos”, destacó.
Manifestó que “un especie de paréntesis” para que los tres funcionarios de seguridad involucrados en el incidente “tengan la menor convivencia posible” con los empleados de Copsa involucrados en este episodio, con el fin d evitar cualquier acto de provocación.
Como se informara, el domingo hubo un paro en Copsa tras la agresión a un chofer por parte de funcionarios de seguridad de la terminal. La medida afectó el servicio de esta empresa entre la península y Montevideo.
Remedios no dio detalles de la pelea ni los motivos que la generaron, pero dijo que Maldonado Trans “hizo una autocritica por lo que había sucedido” y no avaló el hecho de violencia en el que había intervenido sus funcionarios. “Nosotros tampoco avalamos los hechos que puedan haber provenido de algún trabajador. Se puede discrepar sobre algunos aspectos del trabajo, pero eso no puede ser resuelto a los piñazos”, afirmó.