En los 15 peajes nucleados bajo el sindicato, hay 350 funcionarios y en temporada llegan a los 400; la mayoría, según Vitureira, son mujeres (95%) que tienen entre 40 y 55 años por lo que enfrentan una dificultad real de obtener otro empleo en caso de resultar desafectadas.
Si bien hay algunos trabajadores actuales de los peajes están retirándose con un incentivo, se especula que unos 130 continúan en una situación de suspenso porque “no tenemos nada para asegurar el trabajo”, dijo Vitureira.
Recordó que el proceso de automatización llevará a que el 1 de enero de 2022 no funcione ninguna caja manual de cobro en todo el país y se preguntó cómo se le cobrará a los vehículos extranjeros ya que actualmente no existe una forma de que abonen de manera automática.
Vitureira aclaró que los trabajadores no están “en contra de la tecnología” ni de la automatización en sí misma, pero no están de acuerdo con la forma en que se está concretando el proceso.
“Pretenden ahorrar con nuestro salario”, afirmó.
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