Reportes policiales indicaron que el hecho ocurrió el pasado mes de marzo en la discoteca Wild Nights. Mark llegó ebrio al local junto a un amigo y fue desafiado por el cantinero a la prueba de consumir cierta cantidad de alcohol en determinado período de tiempo.
Según la crónica de lo sucedido, en primera instancia el hombre se habría negado, pero accedió tras la insistencia del barman.
Luego de beber 22 tragos en 90 minutos, se sintió mal y se desmayó. Fue atendido por su amigo y los presentes quienes no pudieron evitar su muerte.