Explicaron en las cartas que todo esto ha llevado a que los niños y jóvenes no puedan jugar y desplazarse libremente y que tengan dificultades para trasladarse desde los domicilios hasta los centros de enseñanza.
“Al comisario de la seccional ya se le ha planteado la situación y la respuesta es que no tienen gente en la comisaría”, apuntaron.
Agregaron que tuvieron que conformar un grupo de WhatsApp para mantenerse en alerta frente a la creciente ola delictiva que se observa en el barrio.
Por tanto, reclaman una entrevista a las autoridades de la Intendencia y de la Jefatura para plantear la problemática, presencia policial durante el día y la noche y también la instalación en la zona de cámaras de videovigilancia