Martínez lamentó que, por tratarse de un espacio público, ni el municipio ni la intendencia podrán cobrar canon a la empresa. Sin embargo, consideró que era la alternativa más viable, ya que Claro tuvo “la voluntad” de detener la instalación de la antena autorizada en 2010 y otorgar 15 días de plazo a vecinos y autoridades para definir un nuevo sitio.
Los vecinos tendrán ahora que dar su visto bueno el próximo miércoles, durante otra reunión en la que participarán delegados de la telefónica, autoridades municipales y del gobierno departamental.
En el mismo predio también se instalará otra antena que, por otra parte, iba a instalarse en el parque de AEBU en la ciudad.
Martínez consideró que el predio de Piria y Juncal es el más viable y aclaró que las dos antenas –una grande y otra chica- estarán lejos de residencias particulares, como solicitaban los vecinos. Por eso confía en que esta opción sea finalmente aprobada por los piriapolenses.
Adelantó que después trabajarán con la dirección de Planeamiento Urbano y Ordenamiento Territorial de la Intendencia, para definir una Ordenanza relativa a la instalación de antenas de telefonía en la zona. Martínez aspira a que técnicos de la Universidad de la República participen en la elaboración del proyecto.
(foto: Sebastián Umpiérrez)