El edificio “Piedras del Chileno” tendrá una superficie de 9.344 metros cuadrados desarrollados en ocho niveles, tres de los cuales quedarán bajo la recta de comparación, por lo que desde la rambla solo se observarán cinco pisos. De esta forma, aseguran sus diseñadores, la altura del edificio será de 15,19 metros respecto a lo que se observa desde la rambla de ingreso a las ciudades de Maldonado y Punta del Este.
"El sitio donde se ubica el proyecto es inconveniente para una intervención de este tipo por estar en la faja de defensa de costas. Esta faja es definida por la normativa nacional para evitar modificaciones perjudiciales a su configuración y estructura, siguiendo el principio de intangibilidad del ambiente costero", alegan los docentes.
La misiva recuerda que el edificio se construirá gracias a la modificación de la ordenanza de construcción votada durante la gestión del entonces intendente Óscar de los Santos, que tuvo como objetivo el ahora fracasado proyecto de puerto, un hotel con casino privado y el desarrollo inmobiliario de bloques de hasta cinco pisos.
La modificación permitió que el predio de 24 hectáreas —propiedad de los multimillonarios griegos Athanasios y Pangiotis Laskiridis, quienes aseguraron que construirían el puerto— multiplicara su valor por más de 20 veces. Luego de votada la modificación, los griegos desistieron de ese proyecto.
Ahora, gracias a esa modificación, se pueden construir unos cien bloques de cuatro pisos a ambos lados de la vieja ruta Interbalnearia, entre Laguna del Diario y Punta Ballena.
En otra misiva remitida al director nacional de Medio Ambiente, Alejandro Nario, la Unión Vecinal cuestiona el proyecto al recordar que el mismo se basa "en una normativa que fuera creada específicamente para realizar un enorme proyecto inmobiliario con un puerto, casino, edificios de cinco pisos y la infraestructura correspondiente entre las paradas 42 y 45 de playa Mansa. Es por esto que ahora (teniendo en cuenta que el proyecto original no se ejecutará) parece ilógico que se construya dentro de la franja costera edificios en altura", sostienen.
"Un solo edificio que alojaría más cocheras para automóviles que todo el pueblo de Las Grutas es, de por sí, motivo de inquietud: construir en altura sobre el mar, superar la altura del macizo arbóreo existente, es el punto de partida para modificar perjudicial e inexorablemente el patrimonio natural para las generaciones futuras", señalan los vecinos.