A raíz del caso, según pudo saber esta emisora, la Justicia citó al centro educativo donde ambas trabajaban y del cual la imputada fue despedida hace aproximadamente dos años, antes de abrir la guardería en su propio domicilio.
El despido se produjo después de que la testigo denunciara ante la dirección y la dueña del centro los maltratos que había presenciado, según relató a FM GENTE.
La mujer contó que “veía situaciones espantosas, muy feas”. “Desde el maltrato contra las chiquilinas que trabajaban ahí, que eran muy amables con los niños, muy humanas y cariñosas, como debe ser una maestra o una educadora con niños tan pequeños, imagínate, era un maternal. A las chiquilinas las trataba horrible, le decía que eran inútiles”, rememoró.
“A los niños los zamarreaba, los llevaba para el cuarto en penitencia. Los padres pedían, por ejemplo, que no le dieran torta frita al niño, ella iba y le daba. Como que se reía de toda la situación, no le importaba nada. Tu veías que los trataba mal”, lamentó.
Ante esta situación, “decidí hablar”, señaló la denunciante. Según su relato, los hechos inicialmente no trascendieron en la dirección del centro debido al vínculo de amistad entre la implicada y la directora. “Entonces la dueña tomó cartas en el asunto, revisó las cámaras de seguridad y comprobó que ella los maltrataba”.
La mujer contó que luego de denunciar la situación tomaron represalias contra ella dentro de la institución y que incluso perdió el empleo. “Te agradezco poder hablarlo, ojalá esto trascienda más. A veces es difícil denunciar estas situaciones porque sabés que tiene consecuencias, en mi caso fue quedarme sin trabajo. A veces uno se priva de expresarse por el miedo”.
“Obviamente que triste por la situación del niño pero también en paz de que la verdad haya salido a la luz, ojalá que no pase más y que este niño esté con su familia”, concluyó.
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