La eliminación de la transmisión vertical, de madre a hijo es otro de los logros que el país puede anunciar.
Desde hace varios años el índice de contagio por transmisión vertical está por debajo del 2%, guarismo estipulado por la OMS para que no se produzca transmisión vertical. En 2022 hubo un caso y en 2021 no se constató ninguno por esta modalidad.
Uruguay fue el primer país de América y el cuarto en el mundo en asegurar acceso al tratamiento.