Dijo que la prioridad para el uso de estos medios de transporte “va a ser para niños y adolescentes, que concurran a escuelas y liceos. Hoy por hoy los prestadores del BPS no tienen camionetas adaptadas, porque no es una exigencia, y ante nuestro planteo no dicen que no es rentable, porque donde se ubica una silla de ruedas van dos o tres niños”.
Agregó que el proyecto, además, se amplió porque es para toda persona que padezca una discapacidad motriz y para adultos mayores, que no pueden acceder al sistema de locomoción que atiende al resto de la población.
Hernández señaló que esta iniciativa, incluyendo la compra de los minibuses y su adaptación, con rampa hidráulica para subir las sillas de ruedas, asciende a algo más de 160 mil dólares, aunque se puede bajar el monto a través de la exoneración de impuestos.