Mesa central de operaciones decidió responder con efectivos de la subcomisaría de Solanas, que era la que estaba más cerca.
El mando de la subcomisaría decidió enviar a los agentes de segunda Marcelo Campbell y Jonathan Cabrera, quienes habían hecho los cursos de reanimación.
Campbell y Cabrera, recibida la orden, actuaron como un solo efectivo: tomaron el desfibrilador y se trasladaron de urgencia a la Rinconada Baja.
Cuando llegaron comprobaron que un turista extranjero de 66 años de edad era víctima del ataque cardíaco y respiratorio.
Los agentes aplicaron todos sus conocimientos de reanimación para mantener y procurar estabilizar el ritmo cardíaco del turista.
Lo consiguieron hasta que llegó un equipo médico de una unidad móvil. Los médicos se hicieron cargo del caso y decidieron trasladar al paciente a un centro asistencial donde le internaron en una unidad de cuidados intensivos.
Antes de retirarse los médicos certificaron el buen trabajo que habían realizado Campbell y Cabrera, cuando les comentaron que si no hubiera sido por la reanimación a que lo sometieron el paciente hubiese fallecido en el lugar.
La información oficial deja constancia que los efectivos policiales de Maldonado, especialmente los de las comisarías con jurisdicción costera, donde se concentran los turistas en las temporadas, fueron capacitados con las prácticas de reanimación y el uso del equipo especializado.
Foto:Wordpress (archivo)