El hecho ocurrió en Balneario Buenos Aires y el agresor ya tenía medidas cautelares vigentes. La pena será sustituida por un régimen de libertad a prueba con colocación de dispositivo de monitoreo electrónico
En la madrugada del miércoles 4 de marzo, el servicio de emergencia 9-1-1 recibió un llamado alertando sobre un hecho de violencia doméstica en Balneario Buenos Aires. Al concurrir al lugar, la Policía entrevistó a una mujer que manifestó haber sido agredida físicamente por su ex pareja delante de sus hijos menores de edad.
La víctima presentaba lesiones en el rostro y en la vivienda también se constataron daños, con vidrios de ventanas rotos y destrozos en el interior. La mujer fue trasladada a un centro asistencial y posteriormente radicó la denuncia en la Comisaría Especializada en Violencia Doméstica y de Género (C.E.V.D.G.) de San Carlos.
En paralelo, efectivos policiales lograron ubicar al agresor en calles 23 y 25 del mismo barrio. Se trata de un hombre de 32 años que ya había sido notificado anteriormente de medidas cautelares hacia la víctima.
Ese mismo día se celebró audiencia en el Juzgado Letrado de San Carlos de 3er Turno Especializado en Violencia Basada en Género, Violencia Doméstica y Sexual, donde fue condenado como autor de un delito de violencia doméstica agravada en reiteración real con un delito de desacato agravado, a la pena de nueve meses de prisión.
La pena será sustituida por un régimen de libertad a prueba. Durante los primeros seis meses deberá cumplir arresto domiciliario entre las 23:00 y las 05:00 horas. Además, durante todo el período deberá someterse a la orientación y vigilancia de la Dirección Nacional de Medidas Alternativas (Dinama), presentarse una vez por semana en la Policía y realizar dos horas semanales de servicio comunitario durante tres meses.
También se dispuso la prohibición de acercamiento y comunicación con la víctima en un radio de 500 metros, con dispositivo de monitoreo electrónico, y fue condenado a una reparación patrimonial equivalente a doce salarios mínimos a favor de la víctima.
Foto: imagen ilustrativa