Flores señaló que, “apagadas las luces de la regata Clipper, que significó un evento de importancia que muchos celebramos, y en vísperas de una nueva temporada turística que todos esperamos que sea muy buena, tenemos que prepararnos para recibir de la mejor manera a esa cantidad enorme de turistas que ojalá que vengan”. Agregó que “una recorrida por las instalaciones del Puerto alcanza para ver que hay cosas urgentes para resolver”.
Dijo que mantuvo entrevistas con autoridades del Centro de Servicios Portuarios, que es una asociación civil sin fines de lucro, que le manifestó su preocupación “por la inexistencia de servicios de salud, ya que la Policlínica de Prefectura dejó de funcionar y no hay ningún convenio con servicios de emergencia médica móvil”.
También alertó que hay problema con la seguridad en lugar y ya han sucedido “situaciones complicadas, como agresión a personas o abordaje de embarcaciones, hurtos”. Consideró que se necesita “una mayor cantidad de cámaras de video vigilancia, para la prevención y el monitoreo de estas situaciones que se puedan dar”.
Flores indicó que si bien la atención de la salud y la seguridad son los temas “más importantes”, esto se observa en un entorno “general” del Puerto, que merece otro tipo de mantenimiento y cuidado, que a pesar de reclamos no se han podido resolver.
El edil aportó fotos y señaló que hay veredas destrozadas, cámaras y alcantarillas sin tapas y que hay esclusas derrumbadas o a punto de derrumbarse. Sostuvo que se ven deterioros importantes en marinas, en rampas de acceso e instalaciones eléctricas y de agua sin mantenimiento y obras que siguen en construcción pese a que ya deberían estar terminadas, embarcaciones abandonadas en la explanada y manejo de los fluidos que se desechan, entre otras cosas.
El legislador departamental reclamó la intervención de las autoridades competentes “para corregir pronto estas situaciones”.