En 2002 se le concedió a Tinelli una autorización ambiental para la construcción de una vivienda dentro de la faja de defensa de costas sobre la ruta 10 en el kilómetro 175.200, zona conocida como La Boyita.
En mayo de 2014, el empresario presentó un proyecto de ampliación y reforma del inmueble y pidió “regularizar construcciones ya existentes, sin contar con la autorización ambiental”.
Ante ello se le negó regularizar las obras en los primeros 150 metros desde la línea de la ribera.
Cuatro años después, en julio de 2018, se le pidió información respeto al “desagüe” de la cancha de fútbol en su propiedad -quien después presentó “alternativas viables para la relocalización” del drenaje- y avisarle que se “encontraba pasible de ser sancionado con una multa” de 200 UR por hacer obras sin habilitación ambiental.
Además se sugirió “convalidar las obras ya realizadas, salvo aquellas” que están en la faja de 150 metros, correspondientes a la cancha de fútbol y el gimnasio.
Por último, se lo intimó a que en un plazo de dos meses se acredite la “cesión de terrenos para la vía pública de los primeros 150 metros desde la línea de la ribera”.
Foto: diario El País