El denunciado compareció luego ante la Unidad Especializada en Violencia Doméstica.
Tras las investigaciones, el juez Penal de 4º Turno condenó al hombre, de 54 años, por un delito continuado de violencia doméstica agravada en reiteración real, con un delito de receptación, a la pena de 10 meses de prisión.
Cumplirá dos meses de cárcel y el resto de la pena en un régimen de libertad vigilada, que incluye la prohibición de acercamiento y comunicación con la víctima y el uso de una “tobillera” para el monitoreo electrónico.