“Eso da libertad total”, expresó. Dijo que los negocios se habían complicado porque no podía haber efectivo en las transacciones y había sanciones para los escribanos “responsables por temas de lavado”.
Informó que ya se concretaron reuniones con el nuevo titular de la SENACLAFT, el Dr. Jorge Chediak, y se aseguró que se van a mantener las normas sobre el lavado de activos. Manifestó que en Uruguay no hay reportes de operaciones sospechosas “porque el dinero viene todo bancarizado”.
Ananikián dijo que en la LUC se elimina “la obligatoriedad de la bancarización, en el sentido amplio” y se aumenta la cifra “irrisoria” de 4.000 Unidades Indexadas (UI), que era la necesaria para proceder a la bancarización.
Indicó que por debajo de “un millón de UI, que son unos 107 mil dólares, se puede utilizar cualquier medio de pago, incluso en efectivo”. Indicó que eso también genera cambios en otros gastos, como el pago del IRPF en este tipo de negocios.
“El segundo cambio importante es que se eliminan todo tipo de sanciones a los profesionales intervinientes” y que “estaban llevando una carga que no deberían llevar, porque eran responsables por el 25% de la operación”, remarcó.