Cuando la policía revisó el contenido del morral que portaba encontró una pistola con siete municiones en el cargador y resultó que el arma era una de las requeridas tras el robo a la armería.
Como se recordará, ese hecho se registró en agosto, cuando varios individuos llegaron hasta el comercio ubicado en calle Santa Teresa y mediante efracción de rejas y aberturas fueron robadas armas cortas y largas.
Sometido este tercer sujeto a la justicia, el magistrado penal de 4º turno dispuso su condena por un delito de tráfico interno de armas de fuego y municiones en la modalidad de adquirir.
Se fijó una pena de tres meses de arresto domiciliario a tiempo completo, con permiso para salir a trabajar de lunes a sábado de 9 a 18 horas, y tres meses de libertad vigilada durante los que no podrá modificar su domicilio, será sometido a vigilancia de la OSLA y deberá presentarse una vez por semana en la seccional policial de su jurisdicción.