Tras una investigación sobre la venta de motos en las redes sociales, se pudo establecer que el adolescente coordinaba un encuentro para ver la moto y supuestamente comprarla y, una vez en el lugar, les pedía los vendedores realizar una prueba del vehículo. Sin embargo, cuando lograba la autorización, se llevaba la moto y no volvía.
En uno de los eventos fue acompañado por el mayor involucrado. En este caso, intervino la policía y ambos fueron capturados.